Futbol I
Un hombre mayor no debería andar en esos trotes. Mucho más uno que estuvo en dos guerras que arrasaron Europa en el peor lugar para vivirlas: en Suiza.
A esa altura de su vida, el veterano era un Rey. Es decir, era un títere que con su persona, viene a justificar todo el régimen de una institución adelgazada por la muerte, la quiebra y la nostalgia.Ese día no era la excepción, justo cuando debía sentirse en su mejor forma. Es la concreción de todos sus desvelos de cinco años, o más. Pero todos sus achaques no lo hacen disfrutar el momento con la dimensión que lo merece. Ni siquiera sabemos si comprende el momento en plenitud. Sólo recuerda las anécdotas de la vida universitaria, la caballería inglesa, algunas caras de personajes célebres, Pierre de Coubertin, las noches de café, la Luftwaffe en su cabeza, el espíritu olímpico, las historias del fascismo. Todo teñido de un color gris, de una nube que no reconocía el tiempo o las distancias.
Hasta que en su habitación cae un estallido en forma de corridas y empujones. ¡Ya terminó!, gritaron todos. Sus ojos viejos encerrados en los lentes, su pelo canoso y su aspecto de pensionado se ven perturbados por una gimnasia que su cuerpo apenas recordaba.
Una multitud aullaba a pleno pulmón. El ascensor caía como el planeo de un pájaro, manso. Las cabezas parecían multiplicarse en ese cuarto de transporte. Las caras, pálidas.
La multitud se abrió al paso de las puertas del vehículo vertical. Hasta el cielo se iluminó en esa tarde carioca. El veterano dio medio giro y pudo ver un Monumento. Con sus dificultades pisó el césped verde, rodeado de gente, mucha gente. Tanta que no la podía contar.
Se dio media vuelta y le entregaron a sus cansadas manos un ángel de oro con las manos al infinito, con su base de madera y su copa de forma hexagonal. Su memoria se encendió, pero ya era tarde.
Alzó la cabeza y con un “Gracias”, el gran capitán de la Selección uruguaya, Obdulio Jacinto Varela, toma la estatuilla y le da la mano. Después, el Maracaná lloró.
Soy Jules Rimet, el primer presidente de la FIFA.



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