Un Semi Cuento
Son las dos de la mañana. La cabeza me da vueltas, entre otras cosas, por un parlante de 15 pulgadas, un bombo que me pisó los oídos durante una hora y un par de problemas para solucionar. Antes de pedir que llegue el próximo día a los gritos, decido acostarme. Mi costumbre me dice que es temprano pero mi cuerpo, no.
Pongo la cabeza en la almohada y pienso. Cosas vagas, nada muy en serio. Un par de alegrías, otro par de broncas. Cierro los ojos un segundo y me besaste. Yo, desprevenido.
Levanto la cabeza de golpe. Son las 7 de la mañana. El beso me gustó, pero no estabas. Nunca estuviste. Cierro la ventana y corro la cortina traidora, que me acaricia la boca, con mucha bronca. Ahora tengo que resolver otro problema.



No hay comentarios.:
Publicar un comentario