Yo,...

Mi foto
Los inventarios son los bienes que un ente dispone para su producción. Un oxímoron es una figura literaria donde dos conceptos contradictorios crean una idea distinta. "mis libros están llenos de vacíos" Augusto Monterroso "lo fugitivo permanece y dura" Francisco de Quevedo "es hielo abrasador, es fuego helado, es herida que duele y no se siente..." Francisco de Quevedo "El fusilado que vive" Operación Masacre, Rodolfo Walsh Pongamos a trabajar contradicciones

jueves, 20 de noviembre de 2008

El Aburrido


Otro trabajo para la ECU. En este caso, la consigna es relatar una situación aburrida, sin transmitir la situación al lector.

El Aburrido

Santiago llegó a su trabajo nocturno y entre saludos entró al vestuario. Se vistió con su túnica blanca, su pantalón blanco, sus zapatos blancos y su campera con el logotipo de la emergencia médica. A su tiempo, pasó por la sección administrativa y consultó el nombre de su compañero, el doctor que le tocó para trabajar durante esa noche. Tranquilamente y entre comentarios con sus amigos laborales, se dirigió a la división transporte para levantar las llaves del automóvil de la empresa.

Marchó en el coche de la emergencia móvil hacia la casa del médico. Como sólo conocía su apellido, se sorprendió al encontrar a una doctora. El apellido le sonaba familiar y en la charla, descubrió que ella era la hija de otro médico, antiguo compañero en otras mutualistas. Así que en el viaje hacia la sede de la institución, actualizaron su vida y sobre todo la de los viejos conocidos.

Santiago pone especial énfasis en su hijo, que se recibió de contador y ya tomó varias llamadas de las empresas, interesándose por sus servicios. Agrega que eso le da la sensación de la tarea cumplida y que ahora, sólo espera la jubilación. La doctora responde que su padre vivió el mismo proceso. “Ahora busca cosas para hacer y matar el tiempo”, concluye antes de salir del auto, ya en la sede de la emergencia móvil.

Bajan y el chofer se queda en la división transporte. Se sienta en uno de los sillones a mirar televisión con sus compañeros. Al rato, la doctora llega con un par de planillas. Es hora de salir a la calle.

Se dirigen al primer domicilio. Es un edificio céntrico y una mujer joven camina hacia el móvil para guiar a la doctora hasta su apartamento. Una vez que la profesional baja del coche, Santiago estaciona el vehículo en un lugar disponible.

Mientras espera a la doctora, prende la radio. Un locutor anuncia que: “estás en “La Misma FM”. Las 24 horas con la música que vos querés”. Comienza una canción melódica y comenta: “está visto, estos pasan el mismo disco a la misma hora. Después pasan la de la Pausini, luego Carlos Mata y terminan la media hora con el boludo de Bailar Pegados.”

Cambia de estación y otro locutor entusiasmado grita: “¡Sí! ¡Éste sábado venite al papi de los bailes!”. Baja el volumen de la radio y mira hacia la otra vereda, donde un linyera extiende su brazo por encima de su cabeza, para sacar una hoja y un lápiz de una bolsa arpillera. Observa al chofer y comienza a escribir. “Mirá el escritor, menos mal que a mi hijo no le dio por esa”, dice Santiago.

Después toma la radio de la emergencia y gatilla el micrófono. Cada vez lo hace de forma más intensa, hasta que Central le pide al vivo de la radio que pare de jugar con un instrumento de trabajo. Se baja del coche y prende un cigarro. Observa detalladamente si encendió de forma correcta. Otra pitada y se dirige hacia el baúl de la camioneta.

Abre las puertas y saca un diario. Es un suplemento deportivo, donde se lee en la tapa: “Matemáticamente, tenemos chance”. “Mirá que en la selección se metió cualquier boludo”, dice el chofer. Corre las hojas con más ímpetu a medida que lee. Al final lo tira.

El linyera observa a Santiago mientras da una vuelta por el móvil. El chofer tira el pucho y rasca una basurita de la pintura del coche. Como no sale, se acerca y retira la costra que ensuciaba la vista. Empieza a cantar en voz baja: “tratar de estar mejor, ou yeah, yeah, yeah”; “pintarse la cara color esperanza…”; “voy abriendo caminos para dejarte las cosas buenas que aprendo mientras camino mis calles...".

La doctora baja y comunica a Santiago que terminó su tarea. Se suben al móvil y se van. El linyera revisa sus notas y reclama: “¡pero no hizo nada! No puedo mostrar esto, es horrible. Bueno, le pongo de título El Aburrido y veo que pasa”.

No hay comentarios.: